Una propuesta de San Francisco para imponer límites al periodo de mandato para la alcaldía de la ciudad y su Junta de Supervisores marcaría un hito sin precedentes en California. A simple vista, la Propuesta B establecería dicha reforma; sin embargo, el sector que se opone afirma que la medida está diseñada para evitar que una figura de la política local regrese a un cargo público.
“El objetivo es evitar que Aaron Peskin vuelva a postularse alguna vez para la Junta de Supervisores”, declaró el exalcalde de San Francisco, Art Agnos, a la Public Press. “Esta es una solución que busca un problema inexistente, salvo por el temor de ciertas figuras políticas a enfrentarse a Aaron Peskin y perder otra vez”.
Peskin es el único en la historia de la ciudad que ha regresado al cargo tras cumplir el límite máximo permitido de dos mandatos consecutivos. Se desempeñó como supervisor de forma intermitente durante más de diecisiete años, entre 2001 y 2025. Durante ese tiempo, consolidó una base política y se dio a conocer por su respaldo a los derechos de las y los inquilinos y la ampliación de los servicios sociales.
Declaró a la Public Press que no tiene la intención de volver a postularse y añadió que quienes impulsan esta reforma “sufren del síndrome de desquiciamiento por Aaron Peskin”, haciendo alusión a la famosa frase utilizada para menospreciar a las críticas y los críticos del presidente Trump.
Por su parte, el sector que promueve la medida afirma que la ley actual es confusa, ya que permite que figuras de la legislatura local que ya cumplieron su periodo —como Peskin— regresen al cargo tras un descanso de cuatro años. GrowSF, un poderoso grupo de defensa de intereses empresariales, insta a emitir un voto a favor de la propuesta, calificándola como un “pequeño cambio” que ayuda a que la ley sea comprensible para el electorado.
Quienes apoyan la iniciativa también señalan que la posibilidad de regresar al cargo tras una pausa en el servicio representa un vacío legal en la normativa de San Francisco. Sin embargo, el sector opositor rechaza ese argumento: la ley original de 1990 ya reconocía que las autoridades electas podían regresar al cargo tras un receso de cuatro años.
Primero California
Los límites de mandato para las alcaldías y las supervisiones de los condados son poco comunes en California, y las prohibiciones de por vida son casi inexistentes. De los 58 condados estatales, solo nueve regulan la permanencia en el cargo para su Junta de Supervisores. Además, ocho de esos condados solo limitan la reelección consecutiva, más no restringen el total de mandatos acumulados a largo plazo. El condado de San Benito estableció restricciones vitalicias para su Junta de Supervisores en 2022, y sigue siendo el único en todo el estado con una legislación de este tipo.
Asimismo, es inusual ver restricciones de por vida para el cargo de la alcaldía. Aunque son más habituales en las grandes ciudades, la mayoría de los municipios en el estado no las aplican o bien se enfocan en regular los periodos sucesivos. Por ejemplo, la ciudad y el condado de Sacramento no restringen el periodo para las alcaldías o las supervisiones. En San Francisco la ley vigente se aprobó en 1990, en medio de un impulso estatal para establecer dichas normativas.
Presentada por el supervisor Bilal Mahmood, la Propuesta B modificaría la Carta Constitucional de la ciudad para impedir que las alcaldías e integrantes de la Junta de Supervisores ejerzan más de dos mandatos de cuatro años a lo largo de su vida. Anteriormente, la legislación sólo prohibía a las autoridades electas ocupar el cargo por más de dos periodos de cuatro años de forma consecutiva.
El panorama cambiante de San Francisco
Para que la medida sea aprobada, se requerirá una mayoría simple de votos a favor. El argumento oficial que respalda la Propuesta B señala que la ciudad “merece un gobierno que refleje las realidades de quienes heredarán el futuro de San Francisco”.
Cuenta con la firma conjunta de cinco personas, entre ellas Adrianna Zhang, exintegrante de la Comisión de la Juventud de San Francisco; las presidentas de la organización San Francisco Young Democrats; Ruth Ferguson, fideicomisaria del City College, y la activista Chanel Green.
Por el contrario, el sector que se opone sostiene que la renovación política ya es una realidad en San Francisco. De hecho, en 2024 el electorado eligió para la alcaldía y para cuatro supervisiones a personas que nunca antes habían ocupado un cargo público, lo que marcó un giro político significativo.
Peskin declaró a la Public Press que quienes financian la campaña de esta reforma tienen un objetivo claro: “No hay duda de que el grupo actual de la Junta de Supervisores y el sector multimillonario que financió su llegada al poder quieren inclinar a San Francisco hacia la derecha”.
Históricamente, la imposición de límites de mandato en California ha sido un esfuerzo de corte conservador. El estado estableció dichas restricciones en 1990 con la aprobación de la Propuesta 140, una medida ampliamente considerada como una estrategia republicana para destituir a Willie Brown, quien en ese entonces presidía la Asamblea.
Fuertes respaldos en ambos bandos
La alcaldía, encabezada por Daniel Lurie, junto con más de la mitad de las actuales supervisiones —Bilal Mahmood, Matt Dorsey, Myrna Melgar, Danny Sauter, Stephen Sherrill y Alan Wong— apoyan la medida. A este grupo se suman figuras de gran peso político como la expresidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi; el representante federal Kevin Mullin y el senador estatal Scott Wiener.
A pesar de contar con importantes respaldos públicos, la propuesta de reforma ha recibido poco apoyo financiero en comparación con otras iniciativas de la boleta electoral. La campaña ha recaudado $341,750, de los cuales casi la totalidad se ha destinado a respaldar la medida, mientras que el sector de la oposición apenas ha captado 2,800 dólares. Cabe destacar que las dos principales fuentes de financiamiento de la propuesta provienen del sector multimillonario: Chris Larsen y Michael Moritz, fundador y presidente de The San Francisco Standard.
Por su parte, la campaña que se opone a la medida está encabezada por el exgobernador de California, Jerry Brown, quien calificó la propuesta como una “idea trumpista”. A su postura se han unido los exalcaldes Willie Brown y Art Agnos, así como las exintegrantes de la Comisión de la Juventud, Lisa Yu y Rosa Chen.

