Tras haber cerrado sus puertas en enero —sin personal, sin financiamiento y con una sola persona en su junta directiva—, el Centro Cultural para las Artes Latinas de la Misión inicia su resurgimiento. El plan incluye la reapertura del edificio, la impartición de cursos de verano y la organización de eventos como el Cinco de Mayo y el Día de Muertos.
Representantes de la comunidad afirman que el regreso se realizará de forma escalonada: las labores de archivo comenzarán en mayo y se retomará una programación limitada para junio.
“Nuestro objetivo es reactivar las operaciones a menor escala para junio”, señaló Susana Rojas, asesora técnica del MCCLA, ante la audiencia que asistió este martes a la reunión comunitaria mensual. El público estalló en aplausos cuando Rojas anunció que las tareas de archivo dentro del edificio se reanudarán en mayo.
Por su parte, la Comisión de Artes de San Francisco (SFAC, por sus siglas en inglés) —propietaria del inmueble— se encuentra a la espera de recibir la documentación fiscal del MCCLA antes de otorgar una importante subvención prevista para mayo.
Este renacimiento ocurre tras el colapso financiero de principios de año, cuando esta institución artística con casi 50 años de historia se quedó sin fondos operativos y suspendió sus actividades de manera indefinida. Semanas antes, casi todo el personal había renunciado o sido despedido, dejando a la organización en estado de insolvencia y en incumplimiento de su contrato de arrendamiento con la arrendamiento con la SFAC.
En aquel momento, las comunicaciones internas describían una crisis financiera devastadora: la organización perdía cerca de 50 mil dólares mensuales y advertía que colapsaría en cuestión de días si no recibía fondos de emergencia de inmediato.
A pesar de esa inestabilidad, la organización sin fines de lucro conservó su estatus 501(c)(3), lo que le permitió mantener su aptitud para recibir financiamiento de la ciudad, un factor determinante para su posible regreso.
En lo que la dirigencia comunitaria describió como un paso decisivo, la Comisión de Artes acordó otorgar tiempo a la institución para su reconstrucción, en lugar de rescindir sus contratos.
Esto abre una vía para que el centro acceda a financiamiento crítico, incluyendo una subvención de 122,500 dólares para resguardar su archivo histórico de carteles, además de una subvención operativa mayor que se espera para junio.
“Quiero enfatizar que los puntos anteriores son victorias ENORMES para la comunidad”, escribió Jen Ferrigno, asistente legislativa de la supervisora Jackie Fielder, en una carta dirigida a la comunidad en marzo.
“[La oficina de la Alcaldía y la Comisión de Artes] han cambiado su postura y ahora, en mi opinión, están haciendo todo lo posible para apoyar al MCCLA y su futuro, y así lo han expresado públicamente en varias ocasiones”, señaló Ferrigno.
Ferrigno sugirió que la ciudad optó por no rescindir los contratos —pese a la insolvencia de la organización— debido a la indignación de la comunidad tras el cierre.
A principios de febrero, más de 300 artistas, residentes y activistas colmaron el centro para trazar un plan de acción; allí se conformaron grupos de trabajo enfocados en la gobernanza, finanzas y la protección de los archivos históricos del lugar.
Ese mismo mes, la Junta de Supervisores de San Francisco aprobó por unanimidad una resolución para garantizar que el edificio ubicado en el 2868 de la calle Mission siga siendo un espacio dedicado al arte y la cultura latina, incluso si la organización sin fines de lucro luchaba por su propia supervivencia.
Actualmente, una amplia coalición que incluye a residentes, artistas, organizaciones aliadas y agencias municipales trabaja en conjunto para devolverle la vida a la institución.
“Hay muchas buenas noticias que reportar”, afirmó Susana Rojas, directora ejecutiva de Calle 24 y pieza clave en la organización y asesoría técnica de este esfuerzo.
“Estamos trabajando para que regresen al edificio”, afirmó Coma Te, responsable de comunicación de la Comisión de Artes. “Nunca se les pidió que se retiraran; simplemente necesitan personal para el mantenimiento del inmueble”. Hasta ahora, una persona voluntaria se ha encargado del cuidado del edificio de cuatro plantas.
El ayuntamiento se ha hecho cargo del mantenimiento del edificio de cuatro pisos con el apoyo de personas voluntarias, y ha cubierto gastos como el seguro y la electricidad.
Bajo los planes actuales, el MCCLA podría permanecer en su sede hasta enero, fecha en la que se prevé el cierre del edificio para un reforzamiento sísmico liderado por la ciudad, el cual se extendería hasta marzo de 2028.

Únete al WhatsApp de El Tecolote
¿Conoces a alguien a quien le gustaría recibir noticias importantes en su idioma y directo en su celular? Ayúdanos a llegar a más personas escaneando este código QR o compartiendo este enlace para que se unan a nuestra comunidad de WhatsApp: bit.ly/3G55siT
Por el momento, los esfuerzos se centran en la estabilización.
Te señaló que la subvención —aprobada por la Junta de Supervisores el 6 de abril— contribuirá a la preservación de los archivos de carteles del centro. Para acceder a estos fondos, el MCCLA colaborará con el San Francisco Study Center, que actuará como entidad patrocinadora fiscal.
“Ahora el MCCLA puede comenzar su reconstrucción”, afirmó Rojas, añadiendo que una junta directiva interina de emergencia ya trabaja para que la organización recupere su rumbo.
Bob Sánchez, Marta Estrella, Ulises Ramírez, Ivan Lozano y Sam Ruiz se han integrado a la junta con el compromiso de restablecer la gobernanza y el cumplimiento normativo. A mediados de marzo, celebraron su segunda reunión oficial.
“No podemos ser una junta improvisada ni indisciplinada”, señaló Sánchez. “Tenemos que seguir las reglas y normativas, y asegurar que todo el mundo esté informado, porque vamos a hacer las cosas bien”.
Mientras tanto, los grupos de trabajo impulsados por la comunidad están definiendo el futuro del centro, lo que incluye una estructura de mando más representativa, elecciones transparentes y una mayor inclusión de artistas en activo.
Aún quedan muchas decisiones por delante, señaló Rojas.
“Necesitamos definir nuestras prioridades”, afirmó, “para que, al tomar decisiones, estas respondan verdaderamente a las necesidades de la comunidad”.
Este esfuerzo también incluirá una campaña de recaudación de fondos. Quienes organizan este movimiento planean lanzar una campaña en GoFundMe durante la asamblea comunitaria del 7 de abril, con el fin de cubrir gastos que las subvenciones no alcanzan a costear.
Quienes organizan este movimiento planean lanzar una campaña en GoFundMe durante la asamblea comunitaria del 7 de abril, con el fin de cubrir gastos que las subvenciones no alcanzan a costear.
Incluso entre labores logísticas —como declaraciones de impuestos, requisitos de cumplimiento y los preparativos para la reubicación del próximo año—, la dirigencia asegura que su enfoque principal es devolverle al centro su papel cultural en la Misión.
“Este año queremos celebrar el Día de Muertos”, comentó Sánchez. “Queremos celebrar el Cinco de Mayo”.
En su apogeo, el centro brindaba servicios a miles de estudiantes cada año y albergaba un vasto archivo de carteles que documentan décadas de la vida política, cultural y artística del Distrito Misión.
“Esto ha sido posible gracias al esfuerzo de todas y todos nosotros”, escribió Ferrigno, destacando la colaboración entre líderes de la ciudad, organizaciones artísticas y defensoría comunitaria. “Para proteger el edificio, el patrimonio y los archivos, el legado histórico y el futuro de este centro para las artes y la cultura latina en este lugar”.


