Cuando el año pasado, California pasĂł legislaciĂłn que concede a los estudiantes indocumentados del estado acceso a fondos para su educaciĂłn, simpatizantes como Miguel MartĂnez—quien es indocumentado—recibieron el cambio como una gran victoria. Pero con un altĂsimo dĂ©ficit y recortes en todos ámbitos, Ă©l y otros dicen que sus futuros permanecen inciertos.

