{"id":39792,"date":"2019-01-31T14:29:06","date_gmt":"2019-01-31T21:29:06","guid":{"rendered":"http:\/\/eltecolote.org\/content\/?p=39792"},"modified":"2019-01-31T14:29:34","modified_gmt":"2019-01-31T21:29:34","slug":"inquietos-en-la-mision-ley-y-frontera","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eltecolote.org\/content\/es\/inquietos-en-la-mision-ley-y-frontera\/","title":{"rendered":"Inquietos en la Misi\u00f3n: Ley y Frontera"},"content":{"rendered":"<figure id=\"attachment_39793\" aria-describedby=\"caption-attachment-39793\" style=\"width: 3108px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/eltecolote.org\/content\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/LawandBorder-15_Banner_ES.jpg?quality=89&#038;ssl=1\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-39793\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/eltecolote.org\/content\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/LawandBorder-15_Banner_ES.jpg?resize=3108%2C2072&#038;quality=89&#038;ssl=1\" alt=\"\" width=\"3108\" height=\"2072\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/eltecolote.org\/content\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/LawandBorder-15_Banner_ES.jpg?w=3108&amp;quality=89&amp;ssl=1 3108w, https:\/\/i0.wp.com\/eltecolote.org\/content\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/LawandBorder-15_Banner_ES.jpg?resize=600%2C400&amp;quality=89&amp;ssl=1 600w, https:\/\/i0.wp.com\/eltecolote.org\/content\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/LawandBorder-15_Banner_ES.jpg?resize=360%2C240&amp;quality=89&amp;ssl=1 360w, https:\/\/i0.wp.com\/eltecolote.org\/content\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/LawandBorder-15_Banner_ES.jpg?resize=768%2C512&amp;quality=89&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/eltecolote.org\/content\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/LawandBorder-15_Banner_ES.jpg?w=2000&amp;quality=89&amp;ssl=1 2000w, https:\/\/i0.wp.com\/eltecolote.org\/content\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/LawandBorder-15_Banner_ES.jpg?w=3000&amp;quality=89&amp;ssl=1 3000w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-39793\" class=\"wp-caption-text\">(Desde izquierda) Carmen May Can, Luis Poot Pat, Angel G\u00f3ngora May, Rosana G\u00f3ngora May, Jos\u00e9 G\u00f3ngora Pat y Luis G\u00f3ngora May posan frente al puente Golden Gate bridge, 10 de enero de 2019. Foto: Adriana Camarena<\/figcaption><\/figure>\n<p class=\"p1\"><b>Hipiles voladores<\/b><\/p>\n<p class=\"p1\">Me despert\u00e9 el 2 de enero en el calor y la humedad invernal de M\u00e9rida, Yucat\u00e1n. Tiesa por el viaje a\u00e9reo del d\u00eda anterior, me estir\u00e9 e hice ejercicio porque no pasar\u00eda ni 24 horas en esa ciudad cuando comenzar\u00eda el viaje de regreso a San Francisco. Est\u00e1bamos en una carrera contra tiempo y distancia para cumplir con una orden de la corte federal de los EEUU.<\/p>\n<p class=\"p2\">A las 2:30 p.m., llegu\u00e9 en Uber al Aeropuerto Internacional Manuel Crescencio Garc\u00eda Rej\u00f3n de M\u00e9rida, nombrado por un representante del grupo federalista radical que se opon\u00eda firmemente a la firma del Tratado de Guadalupe. En ese tratado, en 1848, M\u00e9xico ceder\u00eda m\u00e1s de la mitad de su territorio a los EEUU despu\u00e9s de perder ante los invasores, y trazar\u00eda la frontera que le da a Trump mucho de qu\u00e9 hablar.<\/p>\n<p class=\"p2\">En la entrada del aeropuerto, esperaba la familia del difunto Luis Demetrio G\u00f3ngora Pat, quien fue asesinado por dos agentes de la polic\u00eda de San Francisco el 7 de abril de 2016 en la calle Shotwell en el Distrito Misi\u00f3n. Un juez federal hab\u00eda emitido una orden que exig\u00eda que su viuda do\u00f1a Carmen May Can, y los hijos de ambos, Luis, \u00c1ngel y Rosana G\u00f3ngora May, quienes entablaron una demanda contra sus asesinos por violaci\u00f3n de sus derechos civiles y homicidio culposo, prepararan y dieran sus declaraciones y asistieran a una conferencia de mediaci\u00f3n, del 3 al 11 de enero.<\/p>\n<p class=\"p2\">Identifiqu\u00e9 a do\u00f1a Carmen entre el grupo por el puntillismo florido de su hipil bordado. Junto a ella, tambi\u00e9n con vestimenta tradicional maya, estaban do\u00f1a Estela Paat e Isabel Yeh Poot, madre y cu\u00f1ada del difunto, respectivamente. Alrededor de ellas estaba la pr\u00f3xima generaci\u00f3n de ni\u00f1os y nietos mayas vestidos a la moda moderna: jeans, camisetas y sudaderas con capucha.<\/p>\n<p class=\"p2\">Asesorados por el Consulado de M\u00e9xico en San Francisco y Cal\u00e9xico, el equipo legal de la familia hab\u00eda preparado el papeleo para solicitar que la familia de Luis obtuviera un permiso condicional para entrar a los EEUU a fin de cumplir con la orden del juez. Dichas peticiones especiales se realizan en los puntos de cruce peatonales en la frontera de M\u00e9xico-EEUU. Me hab\u00eda ofrecido acompa\u00f1ar a la familia en su primer viaje nacional para llegar a la Unidad de Permisos Especiales de Aduanas y Protecci\u00f3n Fronteriza (CBP) de los EEUU en Cal\u00e9xico, raz\u00f3n por la cual me encontraba en M\u00e9rida.<\/p>\n<p class=\"p2\">Los cuatro viajeros a los que estar\u00eda escoltando hasta la frontera hab\u00edan empacado ligeramente, sabiendo que la agilidad para cruzar por puertas, rampas, t\u00faneles, detectores de metales, bur\u00f3cratas y guardias de seguridad garantizar\u00eda que estuvi\u00e9ramos en la frontera el 3 de enero, no antes, no despu\u00e9s. Simult\u00e1neamente, en el lado de Cal\u00e9xico, los abogados Adante Pointer y Melissa Nold llegar\u00edan para respaldar la solicitud del permiso condicional y recibir a sus clientes.<\/p>\n<p class=\"p2\">Fui testigo del coraje audaz con el que la esposa y los hijos de Luis G\u00f3ngora Pat abandonaron la seguridad de su tierra natal, Yucat\u00e1n, por primera vez, para desandar el viaje de Luis, en circunstancias muy diferentes. Luis G\u00f3ngora Pat abandon\u00f3 su ciudad natal de Teabo, Yucat\u00e1n hace 18 a\u00f1os para asegurar su bienestar. Ahora seguir\u00edan sus pasos para entender su destino y exigir justicia. Despu\u00e9s de un vuelo de seis horas con retraso desde M\u00e9rida, finalmente nos dirigimos hacia el norte. Alrededor de la medianoche, el avi\u00f3n se inclin\u00f3 en su acercamiento a M\u00e9xico-Tenochtitl\u00e1n, colocando la prendida megal\u00f3polis mexica \u2014El Ombligo de la Luna\u2014 a los pies de do\u00f1a Carmen, forz\u00e1ndola a dar una sonrisa nerviosa aunque asombrada. Nuestra llegada tard\u00eda a la Ciudad de M\u00e9xico asegur\u00f3 apenas dos horas de sue\u00f1o en un hotel cercano, cuando al amanecer est\u00e1bamos de regreso en el aeropuerto para tomar nuestro pr\u00f3ximo tramo a Mexicali. Una vez en Mexicali, nos quedamos sin aliento ante el fr\u00edo aire contaminado mientras descend\u00edamos las escaleras del avi\u00f3n sobre la pista, luchando por sacar la colecci\u00f3n de sudaderas y chales que hab\u00eda colocado en mi equipaje de mano. A las 9:30 a.m., camin\u00e1bamos por el t\u00fanel que lleva a la frontera a Cal\u00e9xico, escoltados por un asistente consular de M\u00e9xico, pasando la interminable l\u00ednea peatonal, para entregarnos a la Patrulla Fronteriza.<\/p>\n<p class=\"p1\"><b>Purgatorio fronterizo<\/b><\/p>\n<figure id=\"attachment_39794\" aria-describedby=\"caption-attachment-39794\" style=\"width: 450px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/eltecolote.org\/content\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/LawandBorder_4_WEb-1.jpg?quality=89&#038;ssl=1\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-39794\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/eltecolote.org\/content\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/LawandBorder_4_WEb-1.jpg?resize=450%2C338&#038;quality=89&#038;ssl=1\" alt=\"\" width=\"450\" height=\"338\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/eltecolote.org\/content\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/LawandBorder_4_WEb-1.jpg?w=2100&amp;quality=89&amp;ssl=1 2100w, https:\/\/i0.wp.com\/eltecolote.org\/content\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/LawandBorder_4_WEb-1.jpg?resize=600%2C450&amp;quality=89&amp;ssl=1 600w, https:\/\/i0.wp.com\/eltecolote.org\/content\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/LawandBorder_4_WEb-1.jpg?resize=333%2C250&amp;quality=89&amp;ssl=1 333w, https:\/\/i0.wp.com\/eltecolote.org\/content\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/LawandBorder_4_WEb-1.jpg?resize=768%2C576&amp;quality=89&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/eltecolote.org\/content\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/LawandBorder_4_WEb-1.jpg?w=2000&amp;quality=89&amp;ssl=1 2000w\" sizes=\"auto, (max-width: 450px) 100vw, 450px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-39794\" class=\"wp-caption-text\">Do\u00f1a Carmen May Can escucha atentamente al auxiliar de vuelo en su primer viaje en avi\u00f3n, Merida, M\u00e9xico, 2 de enero de 2019. Foto: Adriana Camarena<\/figcaption><\/figure>\n<p class=\"p1\">Las siguientes cuatro horas de nuestras vidas las pasamos en un limbo fronterizo. Fuera de la oficina de Permisos Especiales, me sent\u00e9 en un asiento de pl\u00e1stico negro unido por debajo con una barra de metal a otros asientos id\u00e9nticos que rodeaban el \u00e1rea de espera. Manten\u00eda un ojo sobre los integrantes de la familia de Luis dentro de la oficina mientras eran \u201cprocesados\u201d a trav\u00e9s de las lentas masticaciones de la burocracia de la frontera, que implicaba repetidas rondas de preguntas, huellas dactilares, fotograf\u00edas y miradas a las pantallas. Despu\u00e9s de tres horas de espera, justo cuando un movimiento de la oficina me dio esperanza de que el permiso ser\u00eda otorgado, los dos oficiales all\u00ed asignados tomaron un descanso para almorzar. Las luces de la oficina se apagaron para abandonarnos junto a las filas crecientes de solicitantes especiales y entrar a un nuevo nivel de purgatorio fronterizo. En el lado de Cal\u00e9xico, los abogados de la familia estaban desesperados dentro su propia trampa fronteriza: callados, imaginando lo peor, un viaje fallido y solitario de regreso a San Francisco&#8230;<\/p>\n<p class=\"p2\">La espera forzada reorient\u00f3 mi atenci\u00f3n hacia la fila continua de personas que a plena vista sucumb\u00edan ante un ritual de escrutinio cotidiano ante los oficiales de CBP parados en sus estaciones. La l\u00ednea de peatones comenzaba del lado de M\u00e9xico, m\u00e1s all\u00e1 de la entrada del t\u00fanel, y nunca se deten\u00eda, nunca mostraba huecos, nunca paraba en su planeo espiritual hacia los EEUU. La fila era una cinta transportadora de peatones y fortunas en forma de visas \u201cl\u00e1ser\u201d fronterizas, tarjetas de residentes, visas de turista, pasaportes estadounidenses y pasaportes extranjeros preaprobados. El asistente consular me explic\u00f3 que los inmigrantes peatonales en su mayor\u00eda eran jornaleros agr\u00edcolas en las granjas de los EEUU, estudiantes mexicanos que pagaban para colegiatura en las escuelas p\u00fablicas de los EEUU, y miles de otros trabajadores dom\u00e9sticos o manuales que llenar\u00edan una multitud de tareas en tierra estadounidense cada d\u00eda.<\/p>\n<p class=\"p2\">En 2018, aproximadamente 3 millones de peatones cruzaron los puentes de inmigraci\u00f3n de Cal\u00e9xico; m\u00e1s de 4 millones en 2017 (Fuente: datos de CBP). A lo largo de toda la frontera entre EEUU y M\u00e9xico, casi un total de 34 millones de peatones cruzaron el a\u00f1o pasado. Si se agregan pasajeros de autom\u00f3viles, autobuses y trenes, las decenas de millones de cruces fronterizos de ida y vuelta se multiplican: 144 millones de cruces terrestres en 2018 y 187 millones en 2017. La mera actividad en la frontera entre EEUU con M\u00e9xico convierte a los 27 puestos de control de inmigraci\u00f3n de este pa\u00eds del norte en puertas de molino glorificadas, embudos ineficaces para el torrente de personas que pulsan de un lado al otro de la frontera todos los d\u00edas. Y si las personas no pueden cruzar legalmente, entonces cruzar\u00e1n ilegalmente porque la migraci\u00f3n es un derecho humano.<\/p>\n<p class=\"p2\">Despu\u00e9s de una larga y apretada enmara\u00f1ada por la burocracia estadounidense, un ecu\u00e1nime oficial de casos de la CBP regres\u00f3 con un permiso en mano, metiendo miedo en nuestros corazones con sus recitaciones de las terribles consecuencias que enfrentar\u00edamos si no regres\u00e1ramos al mismo punto de control fronterizo antes de la medianoche del 11 de enero, cuando se romper\u00eda el hechizo sobre el permiso condicional.<\/p>\n<p class=\"p1\"><b>Las basuras del mundo<\/b><\/p>\n<figure id=\"attachment_39795\" aria-describedby=\"caption-attachment-39795\" style=\"width: 450px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/eltecolote.org\/content\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/LawandBorder_2-WEB-1.jpg?quality=89&#038;ssl=1\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-39795\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/eltecolote.org\/content\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/LawandBorder_2-WEB-1.jpg?resize=450%2C338&#038;quality=89&#038;ssl=1\" alt=\"\" width=\"450\" height=\"338\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/eltecolote.org\/content\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/LawandBorder_2-WEB-1.jpg?w=971&amp;quality=89&amp;ssl=1 971w, https:\/\/i0.wp.com\/eltecolote.org\/content\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/LawandBorder_2-WEB-1.jpg?resize=600%2C450&amp;quality=89&amp;ssl=1 600w, https:\/\/i0.wp.com\/eltecolote.org\/content\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/LawandBorder_2-WEB-1.jpg?resize=333%2C250&amp;quality=89&amp;ssl=1 333w, https:\/\/i0.wp.com\/eltecolote.org\/content\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/LawandBorder_2-WEB-1.jpg?resize=768%2C577&amp;quality=89&amp;ssl=1 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 450px) 100vw, 450px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-39795\" class=\"wp-caption-text\">Fila de entrada a punto de migraci\u00f3n peatonal, Mexicali, M\u00e9xico, 3 de enero de 2019. Foto: Adriana Camarena<\/figcaption><\/figure>\n<p class=\"p1\">Del otro lado salimos a una calle tranquila y despoblada de Cal\u00e9xico, de espaldas a la fachada rosada del edificio administrativo de los EEUU que aqu\u00ed conformaba el muro fronterizo. Sent\u00ed un goteo lento de alivio que se filtraba por mi columna vertebral, y luego vino el agotamiento. Comenzamos las dos horas de viaje de Cal\u00e9xico a San Diego con la abogada Nold al volante. Do\u00f1a Carmen, Luis, \u00c1ngel y Rosana se maravillaban ante las granjas y los paisajes des\u00e9rticos. Una hora despu\u00e9s, pasamos por las pilas de rocas en el borde del Parque Estatal Rancho Cuyamaca en la Carretera 8. Rosana exclam\u00f3 con asombro: \u201c\u00bfDe d\u00f3nde vienen todas estas rocas?\u201d En 1775, como parte de la expedici\u00f3n de De Anza. El padre Pedro Font tambi\u00e9n se maravillar\u00eda en su diario: \u201cEl ca\u00f1\u00f3n est\u00e1 formado [&#8230;] por grandes monta\u00f1as o rocas, rocas y piedras m\u00e1s peque\u00f1as que parecen haber sido tra\u00eddas y amontonadas all\u00ed, como la basura del mundo\u201d. Mis amigas y amigos mayas nunca ser\u00edan los mismos despu\u00e9s de viajar.<\/p>\n<p class=\"p2\">M\u00e1s de 24 horas despu\u00e9s de nuestra reuni\u00f3n inicial en el aeropuerto de M\u00e9rida, y tras un \u00faltimo viaje en avi\u00f3n desde San Diego, finalmente llegamos a San Francisco. En el aeropuerto, el cuarteto fue recibido por el tr\u00edo de su t\u00edo Jos\u00e9 y sus primos Luis y Carlos Poot Pat. Hab\u00edan pasado 19 a\u00f1os desde que Jos\u00e9 hab\u00eda visto a su familia. Luis, \u00c1ngel y Rosana eran ni\u00f1os, cuando \u00e9l y luego Luis dejaron atr\u00e1s la vida de agricultores de subsistencia en Teabo para forjar una vida mejor para sus familias trabajando como conserjes y lavaplatos en la ciudad de la Bah\u00eda. Rosana llor\u00f3 mientras Jos\u00e9 la abrazaba: \u201cEste abrazo que te doy\u201d, logr\u00f3 decir entre l\u00e1grimas, \u201cas\u00ed es como esperaba un d\u00eda abrazar a mi padre\u201d.<\/p>\n<p class=\"p2\">Durante los \u00faltimos 2 a\u00f1os y 9 meses, la familia G\u00f3ngora ha lamentado y sufrido el asesinato de Luis por parte de la polic\u00eda separada por la frontera: siendo que San Francisco est\u00e1 lejos de Teabo y, seg\u00fan es pol\u00edtica, a los pobres nunca se les otorgan visas para visitar los EEUU. Hubo una indescriptible reparaci\u00f3n en ese momento de contacto f\u00edsico entre los miembros de la familia. Escuchaba como los m\u00fasculos card\u00edacos desgarrados y latentes se despertaban y volv\u00edan a crecer, sent\u00ed como la fragilidad del trauma se suavizaba ligeramente. En los preciados ocho d\u00edas que siguieron, los viajeros, con la ayuda de Jos\u00e9, Luis y Carlos, entender\u00edan la vida de Luis G\u00f3ngora Pat en San Francisco, explorando sus lugares y su muerte sin sentido y cruel a manos de Nate Steger y Michael Melone, oficiales del Departamento de Polic\u00eda de San Francisco.<\/p>\n<p class=\"p1\"><b>La conquista bovina de California <\/b><\/p>\n<figure id=\"attachment_39796\" aria-describedby=\"caption-attachment-39796\" style=\"width: 450px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/eltecolote.org\/content\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/LawandBorder_11-WEB-1.jpg?quality=89&#038;ssl=1\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-39796\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/eltecolote.org\/content\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/LawandBorder_11-WEB-1.jpg?resize=450%2C338&#038;quality=89&#038;ssl=1\" alt=\"\" width=\"450\" height=\"338\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/eltecolote.org\/content\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/LawandBorder_11-WEB-1.jpg?w=971&amp;quality=89&amp;ssl=1 971w, https:\/\/i0.wp.com\/eltecolote.org\/content\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/LawandBorder_11-WEB-1.jpg?resize=600%2C450&amp;quality=89&amp;ssl=1 600w, https:\/\/i0.wp.com\/eltecolote.org\/content\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/LawandBorder_11-WEB-1.jpg?resize=333%2C250&amp;quality=89&amp;ssl=1 333w, https:\/\/i0.wp.com\/eltecolote.org\/content\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/LawandBorder_11-WEB-1.jpg?resize=768%2C577&amp;quality=89&amp;ssl=1 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 450px) 100vw, 450px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-39796\" class=\"wp-caption-text\">Mural de la Misi\u00f3n con una escena de rancho, calles 17 y South Van Ness, 19 de diciembre de 2018. Foto: Adriana Camarena<\/figcaption><\/figure>\n<p class=\"p1\">En 1777, un a\u00f1o despu\u00e9s de la fundaci\u00f3n de la Misi\u00f3n Dolores, un grupo de hombres Yelamu Ohlone regresaron a la Laguna de los Dolores para observar y probar a los espa\u00f1oles que hab\u00edan tomado el control de su aldea de Chutchui. A fines de diciembre, dispararon una flecha cerca de un guardia, amenazaron con disparar a un indio ne\u00f3fito, y un hombre Yelamu bes\u00f3 a la esposa de un soldado. Un guerrero Yelamu fue capturado y azotado, mientras que sus dos compa\u00f1eros que hab\u00edan intentado su rescate fueron cazados. Los soldados los persiguieron hasta la bah\u00eda de la Misi\u00f3n donde los nativos montaron una defensa en retirada, lanzaron flechas a los espa\u00f1oles e hirieron a un caballo y un hombre. Un sargento orden\u00f3 a los soldados que dispararan, y un hombre Yelamu cay\u00f3 muerto al agua. Sorprendidos por su primer encuentro con armas de fuego letales, los Yelamu se rindieron, arrojando sus arcos y flechas. Este fue el primer asesinato de un habitante original por la fuerza armada de la pen\u00ednsula de San Francisco. Los rebeldes supervivientes fueron azotados y amenazados de muerte si continuaban resisti\u00e9ndose.<\/p>\n<p class=\"p2\">Hace una semana, Shaping San Francisco me invit\u00f3 a hablar sobre los californios mexicanos que vivieron en San Francisco despu\u00e9s del per\u00edodo de colonizaci\u00f3n espa\u00f1ola (1776-1821), y m\u00e1s espec\u00edficamente, entre el momento en que M\u00e9xico reclam\u00f3 su independencia de Espa\u00f1a en 1821 y 1846 cuando los EEUU ocuparon San Francisco durante la guerra mexicano-estadounidense. Hacia el final de la charla, una mujer angloamericana confundida por la l\u00ednea de tiempo de espa\u00f1oles y mexicanos en Alta California pregunt\u00f3 lo siguiente: \u201c&#8230; realmente no hab\u00eda ning\u00fan conquistador en California [&#8230;] \u00bfestaban [los ind\u00edgenas &#8230;] esclavizados? \u00bfSe parec\u00eda eso a lo que los conquistadores hab\u00edan establecido para obtener todo ese trabajo gratis?\u201d<\/p>\n<p class=\"p2\">La participante del auditorio parec\u00eda confundida por la manera en que los pueblos ohlone del \u00e1rea de la bah\u00eda fueron subyugados a trav\u00e9s del sistema de la Misi\u00f3n, y no por conquistadores genocidas portando cascos de metal y espadachines a caballo. Conquistadores es el nombre dado a los ej\u00e9rcitos de los imperios espa\u00f1ol y portugu\u00e9s en el siglo XVI. M\u00e9xico-Tenochtitl\u00e1n fue conquistada en 1519. Desde all\u00ed, una exploraci\u00f3n espa\u00f1ola hacia el norte lleg\u00f3 a la punta de una pen\u00ednsula en 1533, que los exploradores tomaron por una isla. La llamaron California, presumiblemente por la isla de ese nombre que aparece en la novela rom\u00e1ntica de 1510, Las aventuras de Esplandi\u00e1n, de Garci Rodr\u00edguez de Montalvo, que la describe habitada por mujeres negras de aspecto amaz\u00f3nico que montaban bestias salvajes engarzadas en oro. Subsecuentes exploraciones espor\u00e1dicas refutar\u00edan la geograf\u00eda de la isla, pero asegurar\u00edan el reclamo de la Corona espa\u00f1ola sobre las tierras costeras que abarcaban a las Baja y Alta Californias. Sin embargo, Alta California no ser\u00eda colonizada hasta fines del siglo XVIII, cuando la incursi\u00f3n cada vez mayor de extranjeros (los cazadores de pieles rusos que se deslizaban desde Alaska y los brit\u00e1nicos que se expand\u00edan por Canad\u00e1) presentaron una amenaza cre\u00edble al control de la Corona sobre las tierras del norte. El despliegue de colonizadores sucedi\u00f3 r\u00e1pidamente.<\/p>\n<p class=\"p2\">En 1768, se establecieron los puertos, presidios y misiones de San Diego y Monterey. Un a\u00f1o m\u00e1s tarde, el explorador Gaspar de Portol\u00e1 y Rovira, en un intento por encontrar una ruta terrestre hacia Monterrey, pas\u00f3 de largo y, en cambio, divis\u00f3 la enorme Bah\u00eda de San Francisco desde una colina. En 1772, el Virrey de Nueva Espa\u00f1a asign\u00f3 al Territorio de Alta California como proyecto misionero de los frailes de la Orden de San Francisco de As\u00eds. Poco despu\u00e9s, en 1774, el explorador espa\u00f1ol Juan Bautista De Anza parti\u00f3 a pie y a caballo, acompa\u00f1ado por soldados de cuero, misioneros y algunos colonos para expandir los presidios costeros y misiones en Alta California, en una hilera de 21 asentamientos, de San Diego a Solano. El Presidio de San Francisco y la Misi\u00f3n Dolores se establecieron en 1776. En una l\u00ednea de tiempo de los acontecimientos mundiales, ese mismo a\u00f1o, los EEUU reclamaron su independencia de Gran Breta\u00f1a, anunciando el inicio de las guerras de independencia de las poderes colonizadores en las Am\u00e9ricas.<\/p>\n<p class=\"p2\">Quiz\u00e1s el sistema misionero del siglo XVIII pueda parecer (err\u00f3neamente) una conquista ligera en comparaci\u00f3n con los relatos de batallas hist\u00f3ricas que diezmaron a Tenochtitl\u00e1n; una vez, el sofisticado centro de poder del imperio azteca que en 1519 ten\u00eda una poblaci\u00f3n m\u00e1s de cien veces mayor que cualquiera de las ciudades europeas m\u00e1s grandes de la \u00e9poca. Pero m\u00e1s all\u00e1 de la conquista, fueron los sistemas de control y reconfiguraci\u00f3n cultural impuestos por los espa\u00f1oles los que har\u00edan el mayor da\u00f1o en las Am\u00e9ricas. Cuando los misioneros llegaron al \u00c1rea de la Bah\u00eda, Espa\u00f1a hab\u00eda suplantado la sangrienta conquista con m\u00e1s de 250 a\u00f1os de experiencia en la subordinaci\u00f3n masiva y la esclavitud de los pueblos ind\u00edgenas a las industrias coloniales, en nombre del catolicismo, respaldada por los mosquetes de los soldados.<\/p>\n<p class=\"p2\">Con el paso del tiempo, a medida que las misiones aumentaron su productividad, los nuevos reclutas ohlone ser\u00edan forzosamente recogidos por los soldados espa\u00f1oles, lo que fracturar\u00eda a\u00fan m\u00e1s a las comunidades locales. Durante las siguientes d\u00e9cadas, las poblaciones ind\u00edgenas ser\u00edan reducidas por oleadas de epidemias de enfermedades euroasi\u00e1ticas como la s\u00edfilis, el sarampi\u00f3n y la viruela que afectaron particularmente a los ne\u00f3fitos de las misiones. Las vacas, sin embargo, fueron el arma biol\u00f3gica que dio el golpe fatal a las ecolog\u00edas nativas de las que depend\u00eda la forma de vida de los pueblos originarios. Los misioneros y colonos espa\u00f1oles tambi\u00e9n introdujeron cultivos que eran productos b\u00e1sicos para su comercio internacional. Los historiadores Hunt Janin y Ursula Carlson escriben: \u201cPara 1800, los reba\u00f1os de ganado en Alta California totalizaban 187,000 animales, de los cuales 153,000 estaban en los pastizales de las misiones. Para 1805, tambi\u00e9n hab\u00eda m\u00e1s de 130,000 ovejas, la mayor\u00eda de ellas propiedad de las misiones. La producci\u00f3n total de cultivos de 19 misiones era de casi 60,000 fanegas (es decir, aproximadamente 720,000 bushels imperiales, o 3,300,000 litros, de trigo, ma\u00edz, cebada y frijoles)\u201d (Fuente: The Californios: A history, 1769-1890).<\/p>\n<p class=\"p2\">El da\u00f1o causado a la forma de vida de los ohlone en solo 45 a\u00f1os de ocupaci\u00f3n espa\u00f1ola de San Francisco es abrumador. Antes de la llegada de los espa\u00f1oles, los ohlone viv\u00edan en abundancia de fuentes de prote\u00ednas, incluyendo papilla de bellota y una variedad de animales desde moluscos hasta ballenas, salm\u00f3n hasta nutria, conejos hasta alces, venados hasta osos, codornices y patos. Se hablaba una gran variedad de idiomas de tribu a tribu, y un sistema de alianzas a trav\u00e9s del matrimonio garantizaba la seguridad y la ocupaci\u00f3n permanente de las tierras ancestrales. Sus habilidades de tejido de tule eran incomparables en cuanto a calidad en chozas, cester\u00eda, naves y vestimenta. Despu\u00e9s de que sus comunidades, la cultura y el entorno natural se vieron afectados por los espa\u00f1oles, la capacidad de los ohlones de vivir fuera del sistema de la misi\u00f3n se redujo con cada a\u00f1o que pasaba.<\/p>\n<p class=\"p1\"><b>Cambio de terratenientes en la Alta California<\/b><\/p>\n<p class=\"p1\">El estilo de vida de los californios mexicanos en los 25 a\u00f1os que siguieron a la ocupaci\u00f3n espa\u00f1ola de Alta California a menudo se presenta como un para\u00edso pastoral id\u00edlico mexicano de familias hacendadas que socializaban en fandangos, y vaqueros famosos por sus habilidades para enlazar. En verdad era una continuaci\u00f3n de la econom\u00eda y la cultura ganaderas espa\u00f1olas, ahora en manos de los terratenientes aristocr\u00e1ticos de California. En 1823, el capit\u00e1n-teniente ruso Andrey Lazarev, mientras pasaba el invierno en San Francisco a bordo de la balandra Ladoga (y con un desprecio palpable por los californios locales) escribi\u00f3: \u201cNo se puede decir nada sobre la fauna acu\u00e1tica debido a la abundancia de ganado, que ofrece su mejor comida, desviando a los perezosos de la pesca\u201d. Describi\u00f3 el camino a la Misi\u00f3n Dolores \u201c\u2026 como f\u00e1cilmente reconocible por las cabezas de toros y los huesos y cad\u00e1veres de caballos muertos esparcidos por todas partes; el olor f\u00e9tido de ellos y las bandadas de cuervos, gaviotas y varios halcones que devoran toda esta carro\u00f1a generalmente significa la proximidad de la habitaci\u00f3n. Creo que esta provincia est\u00e1 en deuda \u00fanicamente con el reino de las plumas para la protecci\u00f3n contra enfermedades infecciosas y epid\u00e9micas\u201d.<\/p>\n<p class=\"p2\">Desde 1824 hasta 1828, M\u00e9xico como una rep\u00fablica federal de reciente creaci\u00f3n dict\u00f3 leyes y reglas coloniales para otorgar concesiones de tierras en California. El Gobernador de Alta California ten\u00eda el poder de otorgar tierras estatales, lo que result\u00f3 en una distribuci\u00f3n nepotista que afirmaba la posici\u00f3n de un cuadro rico de hacendados. Los terratenientes californios continuaron con la explotaci\u00f3n de castas sociales inferiores de raza mixta (mestizos) y poblaciones nativas como sirvientes contratados o esclavos en sus ranchos. En 1833, como un medio para cortar a\u00fan m\u00e1s los lazos entre los leales a los espa\u00f1oles, el gobierno mexicano seculariz\u00f3 a las misiones y recuper\u00f3 aproximadamente un mill\u00f3n de acres (400 mil ha) por cada una de las 21 misiones de California. El decreto de secularizaci\u00f3n orden\u00f3 la distribuci\u00f3n de las tierras de la misi\u00f3n (no m\u00e1s de 28 y no menos de 7 acres) a cada jefe de familia ind\u00edgena que en ese momento viv\u00eda en una misi\u00f3n, m\u00e1s una porci\u00f3n de ganado, muebles, herramientas y semillas. La mayor\u00eda de estas tierras no fueron reclamadas cuando los ne\u00f3fitos huyeron por la libertad o fueron expulsados \u200b\u200bpor otros partidos m\u00e1s poderosos. Las tierras de la Misi\u00f3n Dolores se distribuyeron por partes a varios beneficiarios, entre ellos, Jos\u00e9 Manuel Valencia, Jos\u00e9 Cornelio Bernal, Francisco De Haro y Jos\u00e9 de Jes\u00fas No\u00e9; los dos \u00faltimos dos veces gobernadores del Pueblo de San Francisco en diferentes per\u00edodos.<\/p>\n<p class=\"p2\">Mientras que la vida en Alta California continuaba como de costumbre, el gobierno central de M\u00e9xico luchaba para mantener el control de su territorio nacional. Casi tan pronto como M\u00e9xico declar\u00f3 su independencia en 1821, perdi\u00f3 tierras, comenzando por el Reino de Guatemala y el territorio al sur de all\u00ed. El conflicto entre 1835 y 1840 entre liberales, que buscaban una democracia federal representativa, y los conservadores que quer\u00edan el control centralizado del gobierno, dio lugar a la declaraci\u00f3n de independencia de Tejas, la Rep\u00fablica de R\u00edo Grande (Coahuila, Nuevo Le\u00f3n, Tamaulipas, partes de Texas) y Yucat\u00e1n. En 1838, M\u00e9xico combatir\u00eda a los franceses en Veracruz, mientras rechazaba las incursiones de los comanches y las guerras yaqui de independencia en el norte, secuestrando a yaquis rebeldes y envi\u00e1ndolos a haciendas de henequ\u00e9n en Yucat\u00e1n.<\/p>\n<p class=\"p2\">Una d\u00e9cada antes, el gobierno de los EEUU hab\u00eda comenzado a aplicar su doctrina del Destino Manifiesto, marchando hacia el oeste con la intenci\u00f3n de integrar m\u00e1s tierra. En 1846, el gobierno mexicano, a pesar de carecer de recursos, se vio obligado a luchar contra las tropas invasoras estadounidenses que hab\u00edan cruzado de Tejas a territorio mexicano. Tan pronto como se extendi\u00f3 la noticia de la guerra entre M\u00e9xico y EEUU, los soldados estadounidenses ocuparon Sonoma y el puerto de Yerba Buena (que m\u00e1s tarde pasar\u00eda a llamarse San Francisco). En 1848, M\u00e9xico capitul\u00f3 ante los t\u00e9rminos del Tratado de Guadalupe Hidalgo, evitando apenas la p\u00e9rdida mayor de territorio. Ese a\u00f1o, Yucat\u00e1n se vio forzado a reintegrarse a M\u00e9xico, solo para verse inmediatamente involucrado en las Guerras de Castas (1847-1901) con la revuelta de los nativos mayas contra la poblaci\u00f3n de descendientes europeos.<\/p>\n<p class=\"p2\">El Tratado de Guadalupe establec\u00eda que los derechos de propiedad de los sujetos mexicanos se mantendr\u00edan inviolables; una norma que, en t\u00e9rminos pr\u00e1cticos, fue anulada cuando los EEUU promulgaron la Ley de 1851 para determinar y resolver reclamos de tierras privadas en el estado de California. La nueva ley coloc\u00f3 la carga de la prueba de propiedad sobre los concesionarios de tierras espa\u00f1olas y mexicanas al exigirles que presentar\u00e1n sus t\u00edtulos para su confirmaci\u00f3n ante la Junta de Comisionados de la Tierra de California. Los californios perdieron enormes franjas de tierras debido a los extensos litigios y todo tipo de ma\u00f1as de los nuevos colonos americanos, incluido el asesinato. Infamemente, los hijos gemelos de 19 a\u00f1os de Francisco De Haro y Emiliana de los Reyes, Francisco y Ram\u00f3n, fueron presuntamente asesinados por Kit Carson por orden del comandante del Ej\u00e9rcito de los EEUU, John C. Fremont al comienzo de la Revuelta de la Bandera del Oso. Los hijos de De Haro hab\u00edan recibido una concesi\u00f3n en 1844 para el Rancho Potrero de San Francisco en el cerro Potrero. Su afligido padre opt\u00f3 por vender la tierra en lugar de luchar contra los colonos oportunistas.<\/p>\n<p class=\"p1\"><b>El uso genocida de la fuerza en California<\/b><\/p>\n<figure id=\"attachment_39797\" aria-describedby=\"caption-attachment-39797\" style=\"width: 450px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/eltecolote.org\/content\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/LawandBorder_17_WEB-1.jpg?quality=89&#038;ssl=1\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-39797\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/eltecolote.org\/content\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/LawandBorder_17_WEB-1.jpg?resize=450%2C338&#038;quality=89&#038;ssl=1\" alt=\"\" width=\"450\" height=\"338\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/eltecolote.org\/content\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/LawandBorder_17_WEB-1.jpg?w=971&amp;quality=89&amp;ssl=1 971w, https:\/\/i0.wp.com\/eltecolote.org\/content\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/LawandBorder_17_WEB-1.jpg?resize=600%2C450&amp;quality=89&amp;ssl=1 600w, https:\/\/i0.wp.com\/eltecolote.org\/content\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/LawandBorder_17_WEB-1.jpg?resize=333%2C250&amp;quality=89&amp;ssl=1 333w, https:\/\/i0.wp.com\/eltecolote.org\/content\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/LawandBorder_17_WEB-1.jpg?resize=768%2C577&amp;quality=89&amp;ssl=1 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 450px) 100vw, 450px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-39797\" class=\"wp-caption-text\">La familia del difunto Luis G\u00f3ngora Pat posa en el patio de su rancho com\u00fan, 10 de junio de 2018. Foto: Adriana Camarena<\/figcaption><\/figure>\n<p class=\"p1\">A diferencia de los espa\u00f1oles y los mexicanos que depend\u00edan de la mano de obra endeudada o esclavizada de las poblaciones ind\u00edgenas o mestizas, los colonos estadounidenses consideraban a las poblaciones nativas americanas sobrevivientes como un inconveniente para sus objetivos expansionistas. El ejercicio descarrilado de violaci\u00f3n, asesinato, secuestro y masacre de los indios de California sumi\u00f3 sus ya diezmados n\u00fameros de aproximadamente 150 mil en 1848 a 30 mil en 1870. La riqueza y sofisticaci\u00f3n de la cosmolog\u00eda, los idiomas y las habilidades de las tribus del \u00c1rea de la Bah\u00eda fue casi completamente destruida por el acaparamiento de tierras.<\/p>\n<p class=\"p2\">Las leyes de uso de la fuerza de California que permiten a los oficiales usar la fuerza \u201crazonable\u201d para hacer un arresto o superar la resistencia se establecieron poco despu\u00e9s en 1782. Permanecen sin cambios a pesar de los esfuerzos para aprobar un proyecto de modificaci\u00f3n de ley en Sacramento el a\u00f1o pasado. Se ignoran los movimientos de justicia social vocales y activos que claman por una mayor rendici\u00f3n de cuentas por la polic\u00eda. De hecho, la conservadora Corte Suprema de los EEUU ha resuelto una serie de casos que garantizar\u00e1n que los oficiales permanezcan inmunes a la responsabilidad por violaciones constitucionales, como la toma injustificada de una vida, en un futuro previsible. Las personas de color y los pobres est\u00e1n asegurados por el sistema de justicia que ni la polic\u00eda ni la ley les sirven. Pero esto tambi\u00e9n significa que los pueblos ind\u00edgenas y otros pueblos discriminados, como la familia de Luis, continuar\u00e1n sobreviviendo y desarrollando sus culturas a trav\u00e9s de estrategias y t\u00e1cticas de resistencia ancestrales.<\/p>\n<p class=\"p2\">El 10 de enero, la abogada Melissa Nold y yo acompa\u00f1amos a do\u00f1a Carmen, Luis, \u00c1ngel y Rosana a San Diego, para asegurarnos de cruzar oportunamente a Mexicali a primera hora de la ma\u00f1ana del 11 de enero. Su t\u00edo Wilberto nos llev\u00f3 en su camioneta al aeropuerto de San Francisco para tomar el primer tramo de nuestro viaje. En nuestro camino, hicimos una \u00faltima y breve parada en el lugar del asesinato de Luis. Era apodado \u2018El Sapo\u2019 por su familia. Durante toda la semana yo llevaba un joyero tallado en madera en forma de sapo a todas sus citas de procedimientos legales. Lo saqu\u00e9 de nuevo estando en el altar y abr\u00ed la gruesa boca del sapo, llamando a Luis Demetrio G\u00f3ngora Pat, \u201c\u00a1V\u00e1monos, Sapo! Es hora de irnos a casa\u201d.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0 <\/span>Y tan pronto como lo sent\u00ed saltar al auto, cerr\u00e9 la tapa con una palmada y le entregu\u00e9 la caja a do\u00f1a Carmen. En Mexicali, les di un abrazo a cada uno. Esta vez no acompa\u00f1ar\u00eda a la familia de regreso a M\u00e9rida, porque ya sab\u00edan c\u00f3mo volar.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hipiles voladores Me despert\u00e9 el 2 de enero en el calor y la humedad invernal de M\u00e9rida, Yucat\u00e1n. Tiesa por el viaje a\u00e9reo del d\u00eda anterior, me estir\u00e9 e hice ejercicio porque no pasar\u00eda ni 24 horas en esa ciudad cuando comenzar\u00eda el viaje de regreso a San Francisco. 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