Una protesta organizada rápidamente atrajo a más de 400 personas al centro de San Francisco el sábado 3 de enero, tras las noticias de una operación militar nocturna de los EEUU en Venezuela. Dicha operación incluyó ataques aéreos en la capital, Caracas, y resultó en la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro.
Maduro ha liderado Venezuela desde 2013 y ha sido durante mucho tiempo el blanco de sanciones y cargos penales por parte de los EEUU; sin embargo, la operación marcó un caso inusual de acción militar directa de este país contra un jefe de Estado extranjero en funciones.
La protesta, organizada por la Coalición ANSWER, comenzó en la intersección de las calles Powell y Market. Las personas manifestantes ondearon banderas venezolanas y portaron pancartas y carteles exigiendo el fin de la interferencia estadounidense en Venezuela.
Organizadores de diversos grupos de defensa enfatizaron dos puntos principales de conflicto con la decisión del presidente Donald Trump de llevar a cabo la operación militar. Argumentaron que los fondos utilizados para la operación —y la posibilidad de una participación militar prolongada— deberían invertirse, en cambio, en las necesidades del pueblo estadounidense. También sostuvieron que la campaña está destinada a servir únicamente a los intereses corporativos y de las élites, en lugar de a la ciudadanía de los EEUU y de Venezuela.

“Ese dinero podría estar financiando nuestras escuelas”, afirmó C.J., una organizadora del Partido por el Socialismo y la Liberación. “Es dinero que podría pagar empleos, dinero que podría pagar comida”. Añadió que los EEUU “necesita detener las guerras, detener el racismo, detener el imperialismo y dejar que trabajemos en financiar nuestras necesidades aquí”.
Sanika Mahajan, directora de participación comunitaria y organización en Dolores Street Community Services, señaló lo que describió como una mayor escalada entre el trato de la administración Trump hacia la comunidad migrante venezolana en los EEUU y su justificación declarada para intervenir en aquel país.
“Es realmente lo mismo: las personas que se van a beneficiar de la guerra en Venezuela son las mismas que se benefician de las deportaciones de las y los miembros de nuestra comunidad que son migrantes aquí”, afirmó Mahajan. “Si realmente nos importara el pueblo venezolano, les permitiríamos entrar a este país, permitiríamos plenos derechos para todas y todos los migrantes”.

Quienes organizaron la protesta guiaron a la multitud en una marcha por la calle Market, girando finalmente hacia el Civic Center Plaza y deteniéndose a los pies de la estatua de Simón Bolívar, un regalo de Venezuela en honor al líder sudamericano que luchó por la independencia contra el dominio colonial español.
Omar Khoury, miembro del Movimiento de Jóvenes Palestinos, trazó paralelismos entre el bombardeo de Caracas y la prolongada intervención militar de los EEUU y su respaldo a la intervención israelí en el Medio Oriente.
“Conocemos muy bien este manual de mentiras para encubrir una guerra imperialista”, dijo Khoury. “Nos mintieron en Irak. Nos mintieron sobre Irán. Nos mintieron sobre la sociedad palestina, tachándolos de terroristas. Estaban equivocados. Conocemos este manual y conocemos la amenaza que corre Venezuela”.

Por su parte, Saikat Chakrabarti, candidato al escaño del Distrito 11 del Congreso de California también presente en la protesta, afirmó que la intervención militar en Venezuela tiene similitudes preocupantes con la invasión estadounidense de Irak: “Creamos una inestabilidad prolongada en la región. Estoy viendo que ocurre lo mismo ahora mismo. Lanzamos un ataque, sacamos a Maduro, y es con el propósito de que nuestras corporaciones entren allí y le roben a su país. Literalmente hay ejecutivos de finanzas volando hoy a Venezuela para buscar perspectivas de inversión”.
Chakrabarti hizo un llamado a la supervisión del Congreso sobre el ejército estadounidense en el extranjero. Se espera que el Senado vote la próxima semana una resolución que bloquearía la continuación de la acción militar de Trump contra Venezuela. “Necesitamos que el Congreso reafirme su poder”, dijo. “Lo que necesitamos es que haya un freno contundente que diga: ‘El Congreso es quien autoriza la guerra; esto fue ilegal y Trump debe rendir cuentas’”.








