Mientras los Seattle Seahawks y los New England Patriots se enfrentaron en el Super Bowl LX en el Levi’s Stadium, más de 200 manifestantes de diversos puntos de California se congregaron a las afueras del recinto para protestar contra las políticas migratorias del presidente Donald Trump.
Entre la multitud, hubo quienes portaron camisetas con consignas en defensa de la comunidad migrante, como ‘Nadie es ilegal en tierra robadas’, mientras que otras personas optaron por disfraces inspirados en Bad Bunny. Las banderas de México y Puerto Rico ondeaban entre la multitud junto a pancartas que abogaban por la apertura de vías legales para la migración y rechazaban las deportaciones. El grupo marchó cerca del estadio al grito de consignas para exigir el fin del ICE y en apoyo a las comunidades migrantes.
“No entienden que algunas personas tienen que dejar sus lugares de origen para poder aspirar a una vida mejor”, comentó Kevin Jose Magallón Medina, quien asistió a la protesta con un jersey de los Seahawks. “Todo esto que están haciendo es, sencillamente, criminal”.
Hubo quienes recorrieron largas distancias para asistir, viajando desde San Francisco y Modesto, sumándose a residentes locales indignados por el impacto de las medidas migratorias en sus comunidades. Para Luis Ceja, quien portó una máscara de lucha libre durante la marcha, la protesta fue una forma de representar a sus seres queridos: “Tengo familiares y amistades que son migrantes, y no voy a quedarme de brazos cruzados”, afirmó este residente de San Mateo. “Quiero un lugar mejor”.
Cerca de las 5 de la tarde, la protesta comenzó a disolverse a medida que otra multitud se reunía en los alrededores para el espectáculo de medio tiempo, protagonizado por el cantante puertorriqueño Bad Bunny. Algunas personas manifestantes buscaron zonas elevadas para intentar ver la actuación en las pantallas gigantes del estadio, mientras que otras siguieron el evento desde sus teléfonos, bailando al ritmo de la música que retumbaba desde el interior.
En un estacionamiento cercano al estadio, Miriam Alpizar cargaba a su hijo de 5 años sobre los hombros mientras intentaban alcanzar a ver las pantallas durante el primer espectáculo de medio tiempo en la historia del Super Bowl realizado íntegramente en español.
“Conducimos desde Utah toda la noche. Bad Bunny significa mucho para nosotros”, dijo Alpizar. “Es por la energía que transmite y lo que representa”.








