Ataviado con una boina negra, Alejandro Murguía, de 76 años de edad, reflexiona sobre su larga trayectoria como escritor y activista desde el estudio del cineasta y fotógrafo Louis Dematteis en Potrero Hill. Desde la altura de un tercer piso, su mirada recorre el paisaje industrial a través de los grandes ventanales, mientras la bahía de San Francisco destella a lo lejos.
“El papel del poeta es profetizar una sociedad mejor”, afirma Murguía.
Nacido en North Hollywood, Murguía se crió en la Ciudad de México desde los seis años, antes de regresar a los EEUU en su juventud. Se estableció en San Francisco, donde se unió al movimiento chicano y posteriormente se convirtió en el primer poeta laureado latino de la ciudad. A través del activismo y la literatura, ha sido testigo de la Revolución Sandinista, los movimientos de solidaridad en el Distrito Misión y en toda Latinoamérica.

El documental de 33 minutos, ‘Guardián del fuego’ (Keeper of the Fire), que se estrenará este sábado 24 de enero en el Teatro Brava en el Distrito Misión, se centra en la trayectoria de Murguía. El filme, fruto de más de una década de investigación y microfinanciación, llega en un momento histórico crucial para los EEUU.
A través de imágenes de archivo y fotografías, el documental transporta a la audiencia al Distrito Misión de las décadas de 1970 a 1990, y hasta las líneas de fuego de la Revolución Sandinista en Nicaragua. Murguía se sumó a las brigadas de solidaridad internacional contra la dictadura de Somoza, una experiencia que inspiró su colección de relatos Southern Front.
“Semejante a lo que ocurre hoy, en aquel entonces Somoza bombardeaba sus propias ciudades”, señaló Murguía. “Es similar a lo que vemos ahora [con Donald Trump] atacando nuestras ciudades, y a la masacre total contra el pueblo nicaragüense. Los EEUU instauró esa dictadura en 1933”.

Para este autor, la solidaridad con el sandinismo echó raíces en la creciente comunidad nicaragüense que florecía en la Misión. El documental recupera imágenes de archivo de las manifestaciones antiimperialistas en el barrio, trazando un vínculo directo entre las luchas locales y los movimientos sociales en Centroamérica.
“Soy chicano, pero también internacionalista”, afirma Murguía. “Al igual que para el Che [Guevara], las luchas en otras partes del mundo también me conmueven y me interpelan”.
Murguía narra gran parte del documental utilizando extractos de sus poemas y cuentos. Las imágenes de archivo funcionan como un conector visual entre su obra literaria y la historia política, subrayando las coincidencias entre las resistencias latina y chicana. ‘Guardián del fuego’ es también una referencia al contexto actual, mientras las comunidades migrantes enfrentan políticas migratorias en ciudades de todo el país, entre ellas Los Ángeles, Chicago y Minneapolis.
“Si este documental se hubiera estrenado hace diez años, no tendría la misma relevancia”, afirma Raymond Telles, guionista y productor del documental. “En este momento, la gente está pasando a la acción, ya sea a través de la protesta o del involucramiento directo”.

Telles describe este filme como “visualmente lírico”, donde la música y la imagen se entrelazan para convertir la palabra escrita de Murguía en una pieza cinematográfica.
El documental también presenta las fotografías en blanco y negro de Dematteis, que capturan a la Misión antes de que la gentrificación la transformara, así como su documentación de la guerra de los Contras en Nicaragua, respaldada por los EEUU. Sus imágenes de archivo refuerzan la importancia de preservar los momentos históricos para la memoria colectiva.
“Es importante preservar la cultura. Es importante frenar la gentrificación”, dijo Dematteis. El derecho de la gente a vivir en el barrio donde nacieron o crecieron. Lograrlo requiere resistencia, pero es posible”.
Mientras las redadas del ICE continúan despertando focos de resistencia en todo el país y en el Área de la Bahía, la trayectoria de vida de Murguía como poeta y activista converge con un momento de ajuste de cuentas político. Sin embargo, para él, la poesía siempre ha sido y será esencial.
“No puedes silenciar la poesía, la poesía es la voz de la gente, es la voz de la comunidad”.
El documental Guardián del fuego (Keeper of the Fire), de los productores Raymond Telles, Louis F. Dematteis y David L. Brown, será estrenado en el Teatro Brava el sábado 24 de enero. Las puertas abren a las 6 p.m., la proyección comienza a las 7 p.m. Para adquirir boletos visite el sitio web del Teatro Brava.

