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Mayas se integran en comunidad al este de Oakland

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Muchas personas cuando escuchan acerca de la cultura Maya, lo primero que se les viene a la mente es la gran civilización antigua que existió al sur de México y Guatemala. Sin embargo, en la actualidad, esta cultura prevalece, aunque muchos de sus integrantes han emigrado a tierras no latinoamericanas en busca de una vida mejor.

Las razones por las cuales los indígenas mayas emigran no son otras que las mismas razones por las cuales miles de latinoamericanos han decidido mudarse al norte. Aún así, son todavía más los retos a los que los Mam (grupo indígena proveniente de tierras Guatemaltecas y del Sur de México) tienen que enfrentar al mudarse a los EEUU.

La sociedad los juzga como si fueran latinoamericanos, en teoría lo son, aunque ellos no se identifican totalmente con dicho término. A la comunidad indígena Mam, les ocurre constantemente que las personas asumen que su primera lengua es el español debido a que son provenientes de Guatemala. No obstante, su primera lengua es el Mam. Y, aunque en ocasiones prefieren aceptar ser latinos para evitar una explicación, ellos se identifican primeramente como mayas.

La comunidad Mam reside en Oakland desde hace aproximadamente quince años, tiene alrededor de 10 mil miembros, su mayoría reside al este de Oakland. Muchos se congregon en la Iglesia de Dios, iglesia católica en Fruitvale, un sitio que, tanto para las nuevas generaciones como para quienes llevan residiendo aquí más tiempo, funciona como punto de reunión y unión.

Henry Sales (a la izquierda) y Adolfo Gómez. Foto: Mark Jason Quines

“Me ayudó mucho a adaptarme”, comentó Henry Sales, miembro y líder de esta comunidad en Oakland, al hablar sobre tener una comunidad tan unida y su constante presencia en la iglesia.

De acuerdo con la oficina ejecutiva para la revisión de la inmigración del Departamento de Justicia de los EEUU, entre 2015 y 2016, la lengua Mam ocupó el noveno sitio entre los 25 idiomas utilizados en la corte de inmigración, ganándole al francés, que en años pasados había ocupado dicho lugar. Por consiguiente, los traductores de esta lengua son bastante requeridos en diversos lugares de afluencia pública. Llámese escuelas, hospitales, oficinas de abogados o cortes judiciales. Esta comunidad tiene dificultades en comunicarse  porque, aunque algunos saben español o inglés, no lo dominan al mismo nivel que el Mam. Personas como Henry son muy codiciadas en la corte debido a que pueden servir como traductores en casos legales.

“Yo creo que unos treinta”, contestó Sales cuando se le preguntó aproximadamente en cuántos casos había funcionado como traductor. También declaró que era inspirador y gratificante para él cuando veía a las personas ganar sus casos y darse cuenta que él había sido parte del proceso.

No obstante, aún prevalece una gran ignorancia, por parte del resto de la sociedad, respecto a esta cultura. Como medida para evitar este problema, Henry Sales junto con la comunidad Mam en Oakland están organizando un evento cultural para promoverla.

El próximo 15 de septiembre, en la biblioteca César E. Chávez en Oakland, llevarán a cabo un evento público para dar a conocer su cultura y tradiciones. Ese sábado de 2 a 4:30 de la tarde, el objetivo será difundir las tradiciones Mam por medio de una muestra de trajes típicos, comida y música. Sales espera que el resto de la comunidad se interese y se informe.

“Para muchas personas cuando les decimos que somos mayas, de las civilizaciones que existieron antes, dicen: ‘Pero ellos ya no existen, ellos ya murieron,’”, declaró Sales, quien es originario de la municipalidad de San Juan de Atitán en Guatemala. Se mudó a los EEUU en su adolescencia y ahora, a sus 25 años, está buscando que la comunidad Mam en Oakland sea reconocida. Con una carrera técnica en negocios y buscando ingresar a la Universidad de California, Berkeley, Sales tiene planes ambiciosos y sumamente positivos para el futuro de su comunidad. Desde crear un centro de ayuda para su comunidad, en donde se pueda brindar apoyo a los mayas en diversos aspectos, hasta abrir una clase en una universidad o colegio en donde se enseñe el Mam.

“Queremos que nuestra voz se escuche, declaró Sales.

Esto es sumamente importante por el hecho de que son considerados como cultura extraña en un país donde no se les sabe diferenciar de los hispanohablantes, y son víctimas de la discriminación al no poder comunicarse, o simplemente ven al actual presidente generar miedo al público y hacerlos ver como amenaza por ser una cultura desconocida. Estas son las razones por las cuales Sales y otros miembros de la comunidad Mam se quieren hacer presentes para el resto de la comunidad en Oakland y en el resto del país.

“No queremos ser una amenaza… queremos ser parte de la ciudad”.

Story by: Adriana Morga